miércoles, 8 de enero de 2014

Proyectos para un año nuevo...

Hola a todos y todas:

Ahora que estamos en los albores de un año nuevo, recien estrenadito que se dice, es cuando se plantean los mejores propósitos para cumplir a lo largo del mismo. Casi siempre son los mismos; dejar de fumar, aprender algún idioma, leer más o inscribirse en un gimnasio.

Con lo de dejar de fumar, la cosa es sencilla, porque hay alternativas mil a llevar un pitillo colgando de la comisura de la boca, que, por cierto, dicen que los pitillos no dejan de ser psicológicamente hablando, mas que la extensión de la teta materna, o, dicho de otro modo, que tienes un retraso mental que no te deja evolucionar porque no has resuelto el triste hecho de que tu madre te deje de amamantar. Ahí lo dejo.

Aprender algún idioma solo es directamente proporcional en dificultad a la edad en que lo quieres hacer, o lo que es lo mismo, más dificil a más edad, con lo que se queda el proposito en comprar un curso en dvd que aumente el volumen de películas y documentales que se quedan en el apartado "para  revisar algun día".

Leer más es proporcionalmente difícil al tiempo que se le quiera dedicar, y puede quedar relegada la lectura a los escasos tiempos de visita al excusado, porque fuera de él, la corriente que nos arrastra es tal que no hay un triste minuto que poder dedicarle.

Y queda pendiente lo del gimnasio y hacer ejercicio.

Apuntarse a un gimnasio o fitness-club, a cualquier técnica deportiva que acabe en  "-ining". Apuntarte, te apuntas, pero los muy cucos del gimnasio, te cobran el año enterito porque saben que no vas a volver pasado el primer mes.

Es ahí donde choca este proposito con la naturaleza propiamente dicha, porque ¿algún animal de la naturaleza hace deporte?. Cuando son pequeñitos, juegan entre sí, pero cuando son adultos, pues lo que hacen está entre huir o perseguir. Por ejemplo, un león no le dice a otro león eso de "a ver quién llega antes a ese árbol", no, o corren para cazar o corren para que no les cacen, pero no hacen deporte por diversión.

Además de los perjuicios que el deporte trae para la salud. Contemos las lumbalgias, tirones y demás que te dejan tirado en una silla sin poder moverte. Y no te digo los infartos y atropellos de ciclistas y corredores urbanos, vamos, un desastre.

En fin, pensaos mejor eso de los buenos propósitos y reorientarlos porque lo mismo acaban como los de años anteriores, que no llegan a febrero.

Recibid un saludo
Juanjo O'Pater

1 comentario:

Luisa Rodriguez dijo...

Vale, pero de que sirve empezar un año nuevo si no tenemos propósito de nada????, en fin cada uno que arrime el ascua a su sardina y Dios a la de todos. Feliz Propósito Nuevo, digo Año.

Y muchos besos que de eso siempre se anda con ganas.